El rio corre sin apuro, loma abajo.
La abeja a la flor despierta.
Naufraga el relámpago perdido, en costa oscura.
…así camina el peregrino hacia su último día.
La noche es larga, cuando el caminante va despierto.
Pero el amanecer es seguro…
El sol siempre busca su horizonte,
como el ala al viento, y nace el vuelo.
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