miércoles, 30 de abril de 2014

TRES METROS CONFUSOS.



  Era una noche sombría sin signos de luna, cuando creía eran tiempos de cigarras, pero ni un ave cantaba, solo las sombras reinaban en la faz del silencio. Tres metros confusos veían mis ojos delante de mí, ni un perro espantaba la infinita soledad, ni una estrella podía mostrar su reflejo en las gotas de niebla…aun así, no dejé de escuchar  el latir de mis pasos sobre el camino, adentro un ser que respiraba…mientras afuera la noche, como boca de lobo, era.

  Pero se, que en la noche la luna es la reina, que la atmósfera está llena de mariposas grises, de murciélagos con caras de ratones, de escarabajos y luciérnagas; que las estrellas hacen ver las transparencias y sus reflejos y que viajan, que los caminos van siempre más allá de lo que pueden ver los ojos, que en ellos hay perros  que ladran y que todo al mismo tiempo respira y late como en una sinfonía.

  Entonces seguí caminando, solo buscaba una puerta, y un interruptor. 

HOY ERA EL MAR



  Salí de casa y vi  vuelos de gaviotas ruidosas y agitadas, persiguiendo entre ellas, a cual llevaba la ostra, y la ostra siempre caía al agua y era devorada por peces, ellos que siempre han sido alimento de  gaviotas. Hoy era el mar también un mar de otros pájaros: de picos largos y robustos, finos y curvados, de alas largas y anchas, de plumas impermeables incapaces de mojarse, que escupía sobre la arena también su mar de conchas despobladas, ruinas de moluscos, crustáceos, y algas vencidas.

  Todo era la sal, la barca solitaria, un horizonte que linda en línea con el cielo… el pescador.  Azul de olas en la blanca espuma, cocos náufragos, un vasto lugar donde hundirse, donde  el flotar es suerte de lo que navega. El navío no es más que un madero a la deriva  y tiene en cada orilla un puerto. El mundo entero es una isla perdida en un océano, un navío, un madero, una deriva.

LOGICA DIALECTICA.

  Por  el pasto mojado camina la mañana, con sus zapatos húmedos de salpicar rocío. Si es invierno es porque hace frío, si es verano es porque no trae guantes ni bufandas, llueva o no. El sol hace su danza matutina del ascenso buscando el medio día, cuando se esconda la sombra y abunde la luz, cuando el cielo esté lejos de ser rojo. No festejan los elegidos con tanta alegría como los que sobran.

   Pero nunca llega la mañana al mediodía. No se puede estar detrás del norte. Ni dar un paso sin poner un pie en el aire. Detrás de velas ensanchadas y veleros veloces hay vientos que soplan. Hay que guardar agua cuando el agua abunda y caminar despacio para llegar lejos, si hace falta prisa es mejor tener cerca el destino. Siempre son caras las frutas al empezar la primavera. En épocas de sequías los que son lobos se comerán entre ellos. ¿Cuánto puede caminar en la nieve un conejo gris? No sería lenta la tortuga si no tuviera un cuerpo duro que escondiera su cabeza.  

   Un día podríamos estar  luchando contra lo que defendimos, en pos de la verdad, codo a codo con antiguos enemigos. Rogando porque alguien nos borre los tatuajes, para tatuarnos otros. Las revoluciones del pueblo maduran en dictaduras, los festejos tras  la victoria duran poco, las razones del mendigo en cualquiera de sus días le arruinan el mejor día al emperador, aquel no vive peor  en las mazmorras mientras sean frescas, ni lo espanta la muerte.  Las historias de naciones pacíficas son historias aburridas.  Mas estatuas y monumentos habrán donde más corruptos sean los gobernantes, más ladrones mientras más policías. Es en el tiempo de la paz, cuando se afilan las espadas.

   Debajo de un manzano, no es difícil descubrir la gravedad. Las dunas son de arenas y cubren los desiertos donde la sed es manantial del espejismo.