Hoy ví a mi rostro en el ojo de un caballo y recordé a Whitman, también vi al mundo en el ojo del caballo, y el lago, y el lirio y la luna, y la luna reflejada en el lago antes que los monos saltaran al agua con el afán de atraparla, como hombres en una iglesia intentando atrapar al espíritu, ese que dicen- es de dios y dueño de las palabras, de la verdad, del camino, y de la vida.
En la vasta simpleza de este valle, y en esa arrolladora perfección, no tengo ninguna objeción en utilizar las palabras -que son de dios- para decir que la verdad es la que es, el camino es el que hago todos los días para encontrar a mi vaca y la vida es respirar profundamente y sin agitaciones al ritmo de los días; aveces el mar y otras el arroyo de la sierra. Por eso recordé a Whitman, porque se me soltó mi vaca, porque no me deja ver el mundo a través de sus ojos, como lo hizo Whitman; y mi lamento es sencillo -por que mi vaca no es tan mansa como los caballos, que me dejan sentir el calor de sus ojos.
No intento evitar que las nubes pasen como los pensamientos y así logro días despejados y carentes de sombras, en las noches es distinto, uno puede caer al infinito por el canto de un grillo o por una estrella fugás o por la espada de Orión. En un rincón los orichas guerreros, las congas,el sudor, y la sangre del cordero; y en el otro un Buda con un kyosakú, como en la danza de Shiva.
En la vasta simpleza de este valle, y en esa arrolladora perfección, no tengo ninguna objeción en utilizar las palabras -que son de dios- para decir que la verdad es la que es, el camino es el que hago todos los días para encontrar a mi vaca y la vida es respirar profundamente y sin agitaciones al ritmo de los días; aveces el mar y otras el arroyo de la sierra. Por eso recordé a Whitman, porque se me soltó mi vaca, porque no me deja ver el mundo a través de sus ojos, como lo hizo Whitman; y mi lamento es sencillo -por que mi vaca no es tan mansa como los caballos, que me dejan sentir el calor de sus ojos.
No intento evitar que las nubes pasen como los pensamientos y así logro días despejados y carentes de sombras, en las noches es distinto, uno puede caer al infinito por el canto de un grillo o por una estrella fugás o por la espada de Orión. En un rincón los orichas guerreros, las congas,el sudor, y la sangre del cordero; y en el otro un Buda con un kyosakú, como en la danza de Shiva.