viernes, 1 de octubre de 2010

nadie.

 Un día, me lanzaré a correr, cuando mis pies ya no existan. Gritaré a la montaña cuándo mi voz ya no esté,   feliz de no existir y de no ser...
 Un pájaro vuela de frente al horizonte, el sol lo acaricia y nadie ve su brillo, su sombra es un anillo que corona el viento; el mar es un naufragio, una isla sin distancias...un rostro sin orillas
 Mi palabra es la crin de un caballo salvaje; el fiero despertar de un lobo a su luna, una luz que comienza su viaje al infinito, una llama que corre, un aliento que escapa...
 El día me sorprende sentado en el misterio, descifrando el enigma que no tiene palabras, esta historia sin fin ya se ha escrito mil veces, ya han cantado los cisnes, ya voló las crisálida...en su forma de flor.
 ...y no soy ni el olor de la ceniza.

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